O lo que es lo mismo, XLV.
Pues no se, soy sincero y digo que nunca he sido fan, pero creo que esta vez los Jets de Nueva York tienen mas probabilidades reales de llegar y ganar. Con todo, voy con los Acereros, que son de mis tres favoritos (Bills, Acereros, Delfines). Del otro lado, siento mas empatía por los empacadores.
De cualquier manera, voy con quien gane de la Americana. No se si esta vez el Compa no ha dicho nada por aquello de que tiene boca de antiprofeta, en lo que respecta a la NFL, pero si ganan los Jets, los apoyaré con gusto.
De igual manera, serviría como evento de reunión, siempre y cuando estén interesados.
Actualización: Estoy viendo que la fecha es el Domingo 6, justo después de la boda de Arturo, y la misma semana del Año nuevo chino, o sea, o juntamos eventos o no se hace nada...
martes, 18 de enero de 2011
Super Tazón 45
miércoles, 21 de enero de 2009
Réquiem por una era: el Toreo de Cuatro Caminos en Quetérato
No somos estrellas: somos leyendas fue la frase con que se engalanó, o más bien, se justificó la función que ayer por la noche tuvo lugar en la arena de lucha de esta, la ciudad del pasmo, y a la que no podía dejar de asistir.
Desde que vi el cartel, hace un par de semanas, me sentí entusiasmado. Casi tanto como triste al escuchar, también hace tiempo, que ahora sí el Toreo de Cuatro Caminos iba a valer madre. Y es que alguna vez, hace ya un montón de años, en más de una ocasión fui a ver las luchas legendarias que allí se desarrollaron.
Pero tampoco se trató de un entusiasmo ingenuo. Por supuesto que el cartel, hace quince, incluso diez años, hubiera sido de locura; ahora, sólo una invitación a la tolerancia y la indulgencia, mas no por ello desdeñable, que apuntaba más al goce de la nostalgia que a disfrutar de encuentros memorables.
La primera lucha fue, como siempre, trivial, con los nativos de aquí dando, o intentando dar, todo, para ser aclamados y alcanzar esa oportunidad de luchar en la capital del país. Nada más que comentar.
En la segunda, aparecieron los primeros nombres que rebotaban en mi memoria como destellos de luminarias a punto de declinar: Lola González, Rossy Moreno, ah, ¡la Pantera Sureña! (que, en sus buenos tiempos, si no me equivoco, era Panterita) y, sí, señores, la única verdadera luchadora mexicana, el icono de lo absurdo que puede ser vuelto deidad, la incomparable, enorme (en todos los sentidos), monumental (de verdad, en todos los sentidos)... ¡Maaaaaaaaaarrrrthaaaaaaaaaaaaaaaa Villaloooooooooooooooooooobos!
Por desgracia, las cuatro, conscientes de que sus mejores épocas ya quedaron atrás, más que luchar, se dedicaron a realizar una suerte de sketch medio vulgar, medio simpático, en donde los genitales del réferi eran los principales afectados. Una silla, mentadas de madre y corretizas ridículas alrededor del ring, aunados a esporádicos coqueteos o enfrentamientos con caballeros del público, nos regalaron veinte minutos de entretenimiento, y, no podemos negarlo, anticipación para lo que iba a estar sucediendo el resto de la noche.
En la tercera lucha, el bando rudo se conformó por tres nombres casi desconocidos para mí: un tal Diablo, acompañado de Ricky Sambora y otro cuyo nombre no recuerdo ahora. Del lado técnico: Halcón (¡sí, ese eterno panzón que no escondió nunca su calidad de fanático del futbol americano!), Ricky Boy (que de boy ya sólo tiene el nombre) y... Mano Negra... ¡enmascarado!
No puedo negarlo: dio gusto volver a contemplar una lucha que se desarrolló, la mayor parte del tiempo, en el centro de ring, a ras de lona, con llaveo y contrallaveo, dejando un poco atrás el vértigo al que se nos ha acostumbrado durante los últimos años.
Sin duda, el momento más emotivo de este encuentro fue al principio de la segunda caída, cuando el maestro Mano Negra se despojó de la tapa y la ofreció como tributo a nosotros, el público. Y así también descansó mi memoria, segura de que habían revelado su identidad en el pasado.
Digna lucha, que se definió a favor de los técnicos y dejó un buen sabor de boca.
La cuarta lucha prometía: Black Terry, Scorpio Jr. y Shu el Guerrero contendían contra los Cadetes del Espacio: Ultramán (de nuevo con máscara, que nunca se quitó), el inigualable y cagadísimo Súper Astro, comandados por el gran maestro Solar, uno de mis primeros ídolos.
La lucha comenzó con una enjundia impensada. Aunque con errores y desaciertos, los luchadores se mostraban ágiles, incluso veloces y arriesgados. Sin embargo, desde la primera caída, la edad cobró cuentas: Shu el Guerrero quedó lastimado del pecho al recibir un tope por parte de Súper Astro que voló hacia afuera del ring, y Solar se lastimó la rodilla al entrar con un mal paso para luego rendir de manera bastante chabacana a Scorpio.
Por ello, durante la segunda y tercera caída casi no hubo participación de estas dos leyendas y el peso recayó sobre los cuatro restantes, definiéndose al final en empate, debido a que en la tercera caída, ante una Tapatía por demás fallida de Solar, Black Terry consiguió poner a ambos en espaldas planas.
Sin embargo, dio gusto volver a ver las payasadas de Súper Astro aunadas a sus vuelos, la rudeza de Scorpio y Black Terry y el garbo de Solar. Lástima por lo de las lesiones a tan temprana edad del conflicto.
Y, finalmente, la estelar de la noche, un match que, insisto, hace diez años habría causado revuelo, locura y agotamiento de las entradas días antes de la fecha prevista: por el bando rudo, en representación de la dinastía Mendoza, el Villano IV, aún encumbrado por haber destapado a Blue Panther (aunque en realidad el programa original prometía al III, lo que sí hubiera sido demente) y el Príncipe Maya, el azote de técnicos y rudos según el bando en que le diera la gana jugar, el enorme y mítico Canek, contendían contra, carajo, hasta nervios me da escribirlo, pensando en el pasado, Dos Caras aliado con el llamado Mr. Personalidad, ese que ha ido a poner espaldas planas y sacar rendiciones en cada rincón del planeta donde haya un cuadrilátero, Mil Máscaras.
Y sí, desde el principio uno sabía que iba a pasar lo que pasó: nada de velocidad ni de fuerza. Olvídate de ver a Canek sostener por lo alto a Mil Máscaras o Dos Caras para luego azotarlo inclementemente contra la lona, o al Villano encajar los dientes en la frente de sus enemigos hasta hacerla sangrar. Pero qué importaba, estaban ahí, vivitos, cojeando, sí, resoplando y jadeando, pero vivitos, esos que, sí, a wevo, no eran estrellas, sino leyendas. Y no por ello dejó de haber lucha. Si bien no corrieron ni brincaron por las cuatro esquinas, ah, qué placer de llaveo, contrallaveo, por más de cinco minutos en algún momento. Y sí, los gritos de dónde dejaste el bastón, sacúdete la polilla, atrás anda el tanque de oxígeno, pero qué, eran ellos, sus máscaras, sus arrugas, sus venas resaltadas y sus cuerpos decadentes alentados por un espíritu vivo.
Ganaron los rudos, gracias a acción marrullera de Canek, pero qué importó eso. Más recordaré cómo entre él y Dos Caras se arrancaron las máscaras, revelando la total calvicie de este último, y sus retos para el futuro, casi ingenuos, porque acaso, anoche, fue de las últimas veces que pisaron una lona.
Y anoche, nuevamente se confirmó esa máxima fatal: el tiempo lo destruye todo. Mas, ¿de verdad es algo lamentable? Sí, ya no habrá más luchas en el Toreo, porque ni Toreo habrá; Canek no volverá a elevar a una mole de más de cien kilos por encima de su cabeza, Mil Máscaras ya no corre... pero son leyendas. Y si incluso los dioses sufren de su ocaso, ¿por qué ellos no? Lo importante, en realidad, es que existen, existieron. Y dejaron su huella en quienes los vimos. No importa tanto que haya sido anoche, cuando ya sólo eran remedo de lo que fueron, o hace veinte años, cuando brillaban más que el sol. A pesar de todo, incluso en la decadencia puede haber algo sublime.
domingo, 4 de enero de 2009
Tron revisited...

Las versiones virtuales de Arturo e Indy

Humberto y yo

Marquinhos y Chimal

Jesús y Kame-San

Rulo (Dreadlock's version) y Chos (Chosto-Man version)
miércoles, 20 de agosto de 2008
Y sucedió aquí en Quetérato...
Podría pensarse que las ventajas de vivir en una ciudad donde pasa tan poco que podría decirse nada no son muchas. Sin embargo, debido a esta situación últimamente he retomado una actividad que otrora me producía profundo placer: ir a presenciar la lucha libre en vivo.
Hasta ahora he visto tres luchas memorables: Hijo del Santo, Dr. Wagner Jr. y Gronda vs Blue Demon Jr., Pierko (antes Hijo de Pierroth) y Cien Caras Jr., Dr. Wagner Jr. y Blue Panther vs Heavy Metal y Villano V, y, la más reciente, apenas anoche, causa de este post-crónica, Dr. Wagner Jr. y Texano Jr. vs Místico y El Terrible.
Si se dan cuenta, existe un denominador común en esos tres encuentros: Wagner. No es desconocido que este heredero, de ser un gordo descomunal y muy rudo, se convirtió en más que un ídolo. Su cuerpo se volvió músculo y de pronto le apareció un carisma que antes parecía no tener. Ahora, se le rinde culto, sospecho, en cada arena del país y su aparición es garantía de una lucha sabrosa, divertida y, claro, emocionante. Ayer no fue la excepción, sobre todo por que se enfrentaba a otra luminaria de la lucha de este ominoso país: Místico.
Su rivalidad, obvio, no es por cualquiera de los desencuentros que hayan tenido en el ring, sino porque, me parece, se pelean el título de EL LUCHADOR mexicano (no entraré en detalles de técnica o superioridad, sino de popularidad).
Cuando vino la primera vez, al menos la primera vez durante mi estancia aquí, compartía cartel con otra leyenda: Santo. Y sí, la arena nos dividimos, o más bien, repartimos ovaciones y gritos: a veces era "¡Santo, Santo!" el grito que retumbaba en los muros, otras: ¡Wagner, Wagner!, en conjunción con el "Demon no le saques" y "Pinche boricua puto"... ¿de verdad había un hijo de Cien Caras o un Gronda en esa lucha? No sé.
Lo mismo, más o menos, pasó cuando Wagner se enfrentó a Heavy Metal y El Villano V acompañado de Panther... sólo existió este hombre que exige respeto cuando se encuentra en su casa y rodeado por su gente...
Pero ayer... ayer viví algo que no había tenido la oportunidad de concretar en el DF, por eso de que se manchan con los precios cuando suceden enfrentamientos así, y fue el enfrentamiento de dos ídolos y la pasión populachera hirviendo a toda potencia...
La arena de aquí es simplemente ridícula: más o menos diez veces más chica que la México. Y aun así, a veces no se llena. Poco importa. Ayer estaba casi hasta el queque y sí, los gritos ensordecían: a veces parecía que la lucha más encarnizada no se desarrollaba en el ring, sino entre los asistentes, entre aquellos, generalmente niños y mujeres, que vitoreaban a Místico y los que vanagloriábamos a Wagner... Anoche, los Perros del Mal simplemente eran un par de tipos que hacían bulto en el cuadrilátero y que, el único momento en que lucieron, fue cuando terminó la lucha y entonces, con actitud de manito, manito, se surtieron primero a Wagner y luego a Místico, para después dejarles a ellos el espectáculo final.
La lucha se definió en favor de Místico debido a que el carácter de Wagner lo obligó a darle contundente patada entre sus piernitas al flacucho, para después noquear de un derechazo al réferi y seguir tundiéndole al plata-oro... lástima que los Perros del Mal lo interrumpieron al darle tremenda patiza...
También le tocó lo suyo al Místico por parte del Terrible y El Texano, pero luego vino lo chido: Wagner pateándolo, arrancándole la máscara, diciéndole "Si recién viniste de China, viniste pero a chingar a tu madre, Místico"... y el putis plateado nomás carcajéandose de Wagner, de la gente que no lo queríamos, del supuesto respeto que el mastodonte goza...
Y sí, creo que anoche fue un buen espectáculo, una lucha si no memorable al menos digna y, si, Wagner es la onda...
lunes, 25 de febrero de 2008
Música para correr, vol. 2
Pues si, estoy retomando el hilo previo.
Resulta que este domingo pasado regresé a las carreras, en la carrera atlética de MVS. Ahora si me llevé mi Ipod y me puse a correr con rolas seleccionadas en un orden específico. ¿Por qué en orden? Quería manejar los ritmos, alternando entre rápido y lento (el cambio es sutil, no crean que se trata de doblar la velocidad).
Esto me lleva a que definitivamente no correría con rolas largas, sino puras rolas de duración estándar, que puedan ser más controlables. Eso descarta Inagada y DJ Tiesto (es chido, ahora que fui a La Piedad escuché unos 5 discos de él, pero todas sus rolas están encadenadas, es decir, no se identifica un principio o un fin, tendría que poner el cd completo).
Huico, Save Ferris es muy "la, la la, la la", pero te acepto de buena manera la de Blur.
Entonces, ¿que rolas me llevé? Bueno, la idea era tener packs de 3 rolas, pausadas y mas aceleradas, de tal forma que pueda correr bloques alternados de 2 km, salvo los dos últimos, que son de 1 rola y 1 km. Descarté temporalmente las de metal que había preseleccionado, por la sencilla razón que el ritmo es bueno, pero a veces el desgarramiento vocal desequilibra un poco.
Run run run-Velvet Undergorund Buen ritmo para iniciar, inspira bastante el "run run"
Yume no naka e-Anime Idem. Para sentirse dentro del anime
Paint it black-Rolling Stones Esta comienza a acelerar ligeramente.
Blitzkrieg Bop-Ramones Aquí empieza el acelere, vale mucho esta rola.
Man, I feel like a woman-Shania Twain Está me dejó un poco corto. Me desbalanceó.
Gasolina-Daddy Yankee Si, el mundo no sería lo mismo sin esta rola, para bien, o para mal.
Robot-Tatu De regreso al ritmo sostenido, aunque creo que esta un poco acelerada.
It's my life -Dr. Alban Ligeramente larga, pero se sostiene muy bien
Ataegina-Moonspell Sirve haaarto, no es tan intensa como parece.
One way or another-Blondie Esta es sencillamente IDEAL para correr, me hizo el superparo. Me regresó al ritmo perfecto.
Spielmannsfluch-In extremo Me parecía muy buena, pero tiene cambios abruptos.
Du hast-Rammstein Esta ayuda más la letra, pero es buena.
Born to be alive-de quien sea que sea… Suena a rola de chipendale, pero el ritmo se sostiene bastante...
Las persianas-Café Tacuba La idea era cerrar con esta, (aprox. a los 52 minutos, por que va acelerando al final de la rola. Lo malo es con esa llegué apenas al km. 9... Y que trabajo me costó el último. Cerré con:
Molinos de viento-Mago de oz Pensada para seguir un poco acelerado.
Ya fuera, escuchando aun otras rolas que traía formadas después, me arrepentí bastante de haber sacado a
Paranoid-Black Sabbath que tiene un ritmo inigualable. Y The night train-kadoc Es otra rola ponchiponchesca que creo que voy a considerar en futuros entrenamientos.
Mi tiempo: 55:31 para los 10 km. Mi meta, llegar a 52, y tal vez 50 minutos.
miércoles, 28 de noviembre de 2007
martes, 27 de noviembre de 2007
Música para correr?
Pues si, como les había comentado en un post anterior, ahora corro de vez en cuando. 5 o 10 kilómetros. Con todo lo sencillo que pueda parecer el hecho de correr (que de hecho, lo es), se ven todo tipo de cosas, desde babes ultra mamis, hasta tipos con máscara de lucha libre, o con pelucas afro. Un común denominador es cierto número de corredores con audífonos y ipod (o celular). Si bien ese acto de escuchar música mientras se corre, lo excluye a uno del ambiente que se genera en la carrera, tengo una creciente curiosidad de hacerlo.
Así que me di a la tarea de recopilar unas cuantas rolas para meter al ipod y utilizarlas en la siguiente carrera. Pero aquí es donde se me presenta el gran dilema. ¿Que música es la adecuada para correr? Sin filosofar demasiado en el asunto, quiero que me ayuden a hacer la selección. El punto es: quiero música con muy buen ritmo. No quiero lo más acelerado, ni algo tranquilo. Una rola muy acelerada me podría ayudar a moverme, pero corro el riesgo de cansarme rápido. Si pongo música clásica, me relaja, pero igual y me duermo. Necesito algo que me mantenga en buen ritmo, ya que en ese tipo de carreras importa más la resistencia que la velocidad. Necesito música que me dope.
El genero no importa tanto. De hecho estoy considerando un gran surtido. La predilección es por el metal, ya incluí algo de Helloween y Children of Bodom, pero de igual manera estoy considerando a Los Ramones, Café Tacuba, y algo de J-pop. Ahorita mismo estoy considerando algo de musica disco. En fin, tampoco necesito muchas rolas, lo suficiente para la carrera, algo así como una hora.
Así que acepto sugerencias. Sugieran, por favor.
P.D. No, no voy a correr con "eye of tiger" como Rocky... (por si se les llega a ocurrir...)
lunes, 24 de septiembre de 2007
5/47/72/84
Mis números, de acuerdo a la carrera en que participé ayer domingo, en C.U., por invitación de unas compañeras de aquí de la chamba. En total fuimos unas 13 personas que asistimos de aquí de la empresa.
5; cinco kilómetros, y quinto lugar de los de la chamba [5/13]
47; posición en la categoría (libre varonil, 30-40 años) [47/135]
72; lugar en la rama (o sea, de entre todos los hombres) [72/229]
84; lugar general en la carrera (o sea que hay mujeres que corren mejor que uno) [84/406]
Para tener dos semanas de no haber ido al gimnasio (por consecuente, baja condición) y no haber corrido esa distancia en mi vida, mis aspiraciones eran llegar entre los primeros 100... y lo cumplí.
Si todos siguen entusiasmados y se animan a participar en otra, tendré que poner en forma, y empezar a correr... entonces aspiraría a los primeros 50, digo yo...
P.D. Ni sabía que se llamaba Ronald McDonal, a mi nomás me invitaron, y yo dije "si"...
lunes, 5 de febrero de 2007
Super Bowl!

La jugada que caracterizó el SuperBowl XLI fue...¿El Fumble? Pues sí. Cosas de la lluvia. Pero le dió más emoción al juego.
lunes, 22 de enero de 2007
Super Sunday y Mortal Monday
Mi predicción falló, por poquito, pero no me importó pues los "Pats" perdieron. Veremos por fin un Superbowl de los chidos. La cerrada y bien coordinada defensa de los Osos contra el poderío ofensivo, carisma y liderazgo de Payton Manning. Esto si va a ser un partido y no el fraude del año pasado con los Acereros. Hagan la vaca, pongan las pizzas, las guamas y disfruten del medio tiempo.
Caesar vos observat!
